Algunos “consejos” más:
Prestar atención y cuidar la presentación y la
imagen es muy útil para causar buena impresión y para atraer el interés de
quiénes lean el proyecto; además, con una buena presentación nuestra idea llegará
mejor. Es muy recomendable utilizar para ello un ordenador y aprovechar todos
los recursos técnicos que nos ofrece.
Cuidar especialmente la
presentación de toda la documentación que se nos requiera y hacerlo en forma y
en plazo. Cualquier error en este sentido es motivo suficiente para que se
desestime nuestra solicitud.
La gestión y administración
económica de los proyectos debe ser transparente; además hay que conocer qué se
nos exige para justificar el gasto y cumplirlo escrupulosamente.
Es muy conveniente prever qué y
cómo vamos a evaluar. La evaluación nos servirá para mejorar porque las
personas destinatarias del proyecto tienen todo el derecho a recibir el mejor
servicio.
Es fundamental preparar una buena
memoria que, basándose en el proyecto presentado, describa las acciones
desarrolladas, una valoración de los resultados, que señale lo que hemos
aprendido y cómo podrías seguir avanzando y que aporte material (gráfico,
audiovisual, etc…) de la actividad en sí.
Es muy necesario implicar al
mayor número de personas en las distintas fases del proyecto porque eso nos
permitirá hacer mejor las cosas y crecer como entidad.
A pesar de todo lo dicho,
planificar y desarrollar proyectos no tiene recetas. Tendremos que utilizar
nuestra imaginación y nuestras ganas de hacer cosas para que lo que hagamos
realmente aporte valor a las personas a las que va dirigido nuestro esfuerzo.
Comentarios
Publicar un comentario